SEAT nació en la soleada Barcelona, una ciudad abierta al Mediterráneo caracterizada por ser cosmopolita y tener una combinación única de cultura, arte, diseño y tecnología. Pero si hay algo por lo que también destaca la ciudad condal es por ser uno de los enclaves referentes de la dieta mediterránea. No se trata solo de una forma de alimentarse, sino que es un estilo de vida que forma parte de la herencia cultural de la ciudad, y que ha sido reconocido internacionalmente por sus beneficios en el bienestar y la salud.

Las personas son el auténtico ‘motor’ de SEAT, y, por este motivo, siempre han sido un aspecto de máxima importancia para la firma automovilística. En este contexto, durante los últimos años, la marca ha dado pasos muy relevantes en materia de salud y bienestar, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de sus trabajadores. Como, por ejemplo, la creación del Centro de Atención y Rehabilitación Sanitaria (CARS), un centro pionero en medicina preventiva, asistencial y rehabilitadora que ha atendido más de 100.000 consultas de salud desde su puesta en marcha hace dos años.

Pero en 2018, SEAT quiso dar un paso más y presentó primer estudio sobre nutrición y vida saludable: un análisis histórico médico de los empleados de SEAT de los últimos 20 años, a través de una muestra aproximada de 30.000 personas. El estudio, realizado en colaboración con IrsiCaixa, tenía como objetivo analizar cómo ha evolucionado la salud de los trabajadores a lo largo de los años.

Los datos y resultados de este estudio retrospectivo han permitido iniciar MedCars, un análisis pionero a nivel mundial que ha sido realizado en colaboración con IrsiCaixa, el Hospital Clínic, ITAE y científicos de la Harvard TH Chan School of Public Health. Para realizar el estudio, los investigadores han seleccionado a 600 voluntarios de SEAT para realizar un exhaustivo análisis médico y de conductas alimentarias, con el fin de identificar pautas para mejorar sus hábitos de vida y alimentos. Los resultados de este estudio estarán disponibles en las próximas semanas.

El estudio servirá de base para facilitar la incorporación de buenas conductas alimentarias a todos los empleados de SEAT, que empezará por desplegar un paquete de medidas para intervenir en los patrones alimentarios de los empleados. Como, por ejemplo, sustituyendo el bocadillo del desayuno por alternativas más saludables o cambiando la oferta de las máquinas de vending.