Ángel Javier Vicente, Director Transformación, Organización y Personas. 

Grupo Cofares European Sport and  Healthy Company Award (1ª Edición)

 

Desde hace unos años, muchas organizaciones están trabajando en aras de la salud y el bienestar de los trabajadores, siendo una tendencia organizacional que ha venido para quedarse, y para cobrar mayor importancia en los años venideros.

Debemos comenzar recordando las palabras de la directora de la OMS donde destaca que “la riqueza de las empresas depende de la salud de los trabajadores”. Y siendo esta salud “el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad”. La posesión del mejor estado de salud que se es capaz de conseguir, constituye uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, cualquiera que sea su raza, religión, ideología política y condición económico social. La salud de todos los pueblos es una condición fundamental de la paz mundial y de la seguridad y depende de la cooperación más estrecha posible entre los estados y los individuos.

En el Foro de Davos, se trató la preocupación mundial en el envejecimiento de la población. Se prevé en el año 2020, los individuos de 60 años de edad y más, superarán en número a los niños de cinco años. Para el 2050, la población mayor del mundo se habrá duplicado a 2.000 millones.

Estas recomendaciones emanadas del Foro de Davos, son inspiradoras y ambiciosas, pero es evidente que no las puede llevar a cabo un individuo o una organización por sí sola. Demandará el esfuerzo de administración, empresarios y trabajadores, para facilitar la creación de una salud y un bienestar económico sostenidos para los de más edad, y esto implicará cooperación y dedicación, pero los resultados se verán recompensados en las organizaciones, y en la sociedad en general.

No olvidemos que las últimas generaciones han experimentado el mayor aumento en las expectativas de vida. No solo vivimos más, sino que nuestras vidas son cada vez más saludables.

En los últimos 200 años, por ejemplo, la expectativa de vida en Suecia pasó de ser de unos 30 y tantos años a más de 80. Es decir, un bebé que nace hoy en Suecia, puede vivir más del doble de años que uno nacido en el siglo XIX.

En España nos encontramos que la principal causa de mortalidad, viene motivada por nuestros hábitos de vida, por ello, muchas organizaciones están implantando políticas de bienestar, deporte y salud para ayudar y/o concienciar a los empleados en la realización de  actividades saludables.

Alrededor del 10% del promedio de vida de una persona, dentro de ciertos límites biológicos, es dictado por los genes, y el otro 90% es dictado por nuestro estilo de vida. Por lo tanto, si podemos encontrar el estilo de vida óptimo, podemos llegar a una fórmula de facto para mejorar nuestro estado de salud, y llegar a la edad de jubilación en una mejor forma física y psíquica.