Cuando hablamos de digitalización o transformación digital pocas dudas nos surgen para saber que es uno de los grandes objetivos a abordar hoy en día, pero ¿tenemos identificadas qué pautas debemos seguir? Ahí empiezan las dudas !!!

Antes de nada, propongo hacer un rápido repaso del contexto actual. Los tiempos están cambiándolo todo, pero ¿qué está ocurriendo?

Estamos inmersos en una tormenta tecnológica la cual sin duda nos ayuda a ser más eficientes, mejorando nuestros procesos. Gestionamos inmensos volúmenes de datos, con el Big-data, almacenamos información en internet, sin preocuparnos de las limitaciones de espacio, a través del Cloud Computing, y una máquina imita funciones “cognitivas” de los humanos para resolver problemas con los algoritmos de la Inteligencia Artificial.

El mercado está cambiando! En sectores muy consolidados aparecen nuevos competidores con modelos de negocio muy diferentes a los tradicionales, cuyos resultados económicos son imbatibles, además de desplazar o incluso, en ocasiones, hacer desaparecer del mercado a los ya existentes. Esto ocurre fundamentalmente por varios motivos: uno, es que los nuevos modelos ofrecen un servicio en vez de un producto, por ejemplo: Airbnb, el mayor proveedor de alojamientos no tiene inmuebles o Spotify, el proveedor más famoso de música no vende discos, y otro, es por la rapidez de penetración en el mercado, la Radio tardó 38 años para conseguir 50 millones de usuarios, cuando Twitter lo consigue en tan solo 9 meses.

En paralelo, los clientes/usuarios también está cambiando de hábitos de consumo. Cada día son más exigentes, tienen más información y utilizan todos los medios que tienen a su alcance para manifestar su conformidad o rechazo ante cualquier producto/ servicio que consuman.

Pues bien, estos cambios impactan directamente en la cuenta de los resultados de las compañías. Y pensar que nuestro sector está alejado de este entorno, en mi opinión, es un riesgo. Por ello, debemos anticiparnos al cambio del mercado antes de que sea demasiado tarde.

Para llevar a cabo un proyecto de transformación digital, las palancas que debemos considerar son, Cultura, Organización, Herramientas tecnológicas, Liderazgo y Personas. Analicemos cada una de ellas.

Cultura: Los candidatos que necesitamos las organizaciones se sumarán al proyecto si éste les resulta interesante. La cultura es el primer elemento que investigan, entendida como qué valores tiene la empresa, qué costumbres o incluso qué comportamientos son los más valorados en la compañía. Medidas como beneficios sociales, diversidad, flexibilidad, tanto en el cambio de roles dentro de la compañía, como en el horario (teletrabajo), promover la cultura del aprendizaje continuo y crear espacios para el intercambio del conocimiento, ayudarán a atraer al talento más valorado.

En esta palanca, el Branding de marca y la comunicación interna toman un papel muy relevante, sobre todo, a la hora de transmitir los valores y de compartir el propósito de la compañía. Al mismo tiempo que aumentará significativamente el compromiso afectivo del empleado (sentido de pertenencia) con la empresa.

Si queremos transformar la compañía debemos diagnosticar qué tipo de cultura tenemos y asumir que, si es necesario, debemos crear un entorno preparado para la adaptación al cambio, la innovación y la flexibilidad de nuestros profesionales.

La segunda palanca que interviene en la transformación es la Organización.  La estructura jerárquica definirá las reglas del juego, ¿partiremos de un entorno estructurado e inflexible o de uno ágil y líquido que facilite la adaptación a las nuevas demandas del sector?. Cuando la toma de decisiones viene marcada por complejos procedimientos, tiempos prolongados y centralización, la capacidad de respuesta, ante el cliente, se reduce, pudiendo provocar pérdidas de oportunidades. Esta palanca también influirá directamente en el nivel de compromiso de nuestros profesionales.

Una compañía en transformación definirá estructuras líquidas, menos pesadas, donde la toma de decisiones será más participativa. En este sentido, la implementación de algunas metodologías Agile facilitarán el nuevo entorno.

La tercera palanca. La Tecnología nos hará la vida más fácil. Nos aportará nuevas formas de trabajar, nos capacitará de nuevos aprendizajes, además de compartir información y conocimiento entre las áreas. Podemos decir que esta palanca es muy importante en el proceso de transformación, aunque no es un fin en sí misma. En RRHH la tecnología sin duda ayudará a integrar los distintos procesos de nuestra función, a anticipar riesgos en la gestión del talento, con el People Analytics, y a asumir un rol más estratégico en la organización.

La cuarta. El Liderazgo es la palanca más sólida y la que más impacta en todo proceso de transformación. Los líderes de los nuevos entornos digitales deberán crear una visión orientada al desarrollo de sus equipos, tener una fuerte visión de negocio, deberán ser empáticos con las personas de su entorno, deberán, también, ser un referente en su ámbito de conocimiento y por último deberán ser visionarios del futuro. El éxito de un proceso de transformación viene marcado por el liderazgo de una compañía.

Y, por último, las Personas. No podremos abordar un proceso de transformación sin tener en cuenta cómo impactan los cambios en las personas. Es un proceso complejo, pero apasionante!. Definir políticas de talento que apoyen la evolución de los profesionales, de una compañía, permitirá posicionar, o no, a la empresa en el nuevo entorno digital. Uno de los principales retos de RRHH hacer evolucionar a las personas con el negocio y contar con aquellas que verdaderamente quieran estar en el proyecto.

Alicia Zamora, Subdirectora de Desarrollo Mediaset España Comunicación S.A