5 tips para implementar un plan de bienestar en tu empresa

Uno de los retos presentes en los departamentos de recursos humanos es crear un ambiente de bienestar para los trabajadores que ayude a potenciar su compromiso y productividad.

La mejor manera de mejorar el bienestar de los trabajadores, es diseñar un plan de bienestar financiero. Con él, el trabajador mejora su calidad de vida y la empresa aumenta su productividad y reduce costes.

Qué debes tener en cuenta a la hora de implementar un plan de bienestar en tu empresa

Cualquier plan de bienestar financiero debe tener tener cuatro partes -diagnóstico, diseño, comunicación y seguimiento- y debe albergar todas aquellas actividades de la empresa destinadas a favorecer la vida de tus trabajadores.

Es importante que el plan sea personalizado y se ajuste a las necesidades reales de tus empleados. Que unos beneficios hayan funcionado en otra empresa no garantiza que funcione también en la tuya.

A la hora de elaborarlo debes tener en cuentas estas 5 cosas:

1. Identifica las necesidades de tus trabajadores

Antes de implementar tu plan de bienestar, debes estudiar la situación real de tus trabajadores: hábitos, aspecto físico, emocional y mental, etc. Es decir, debes hacer un diagnóstico de sus hábitos de salud y bienestar.

Por ejemplo, en España la preocupación económica de las personas se encuentra en un 70%, siendo las preocupaciones más importantes el despido o el plan de pensiones. Por eso, los programas financieros de retribución flexible y flexibilidad de cobro deben estar presentes en tu empresa, ya que puede ayudar a tus trabajadores a ser más productivos y tener más seguridad.

Para conocer las necesidades de tus empleados, puedes realizar encuestas de satisfacción y de clima laboral. Esto te permitirá crear objetivos reales y desarrollar programas de bienestar eficientes que guste a tu equipo.

A la hora de valorar los tipos de beneficios que vas a incluir dentro de tu plan de bienestar financiero, también puedes llevar a cabo una segmentación por grupos. Así, tus programas podrán adaptarse a todos los perfiles de trabajadores, ya que los jóvenes tienen necesidades distintas de los adultos.

2. Implica a todos los departamentos

Como hemos explicado en el apartado anterior, es importante que conozcas las necesidades de tu equipo y las carencias del plan de bienestar actual. Implicar a todos los departamentos, puede ayudarte a conocer los problemas del día a día y obtener información que no haya aparecido en las encuestas de satisfacción.

Por otro lado, una parte importante del programa de bienestar es saber comunicarlo. De nuevo, implicar a los departamentos de la empresa, facilitará que todos los trabajadores conozcan las acciones que se van a llevar a cabo y que participen en ellas.

¡No olvides comunicarlo también externamente y recuerda que tu equipo es el mejor embajador de marca! Que la sociedad sepa que te preocupas por la salud financiera, física y emocional de tus empleados, provocará un aumento en tu reputación corporativa y en tu employer branding.

3. Ten en cuenta tres líneas

Las necesidades de tus trabajadores se pueden clasificar en tres ámbitos:

Por un lado está el desarrollo profesional. Una manera de aumentar la productividad y el compromiso de tus empleados, es ofrecerles un plan de carrera. A las personas nos gusta seguir aprendiendo y saber que podemos ascender en nuestra empresa.

Hacer cursos de formación continuos para adaptar a tu equipo a las nuevas tendencias, te ayudará a tener profesionales mejor cualificados que se adaptarán más fácilmente a su puesto de trabajo y se sentirán más satisfechos en la empresa, lo que se traduce en una bajada notable en la rotación empresarial.

Por otro lado está el desarrollo personal. Si permites a tus empleados desarrollar aptitudes, les harás sentir más realizados y felices. Ayudarles a descubrir en qué son buenos, potenciará su confianza y hará que tengan mayor seguridad y mejor rendimiento.

Así mismo, implementar programas de ocio como team building y Work&Play, les ayudará a reducir el estrés, a desconectar y a potenciar rasgos de liderazgo como el feedback y la capacidad de coordinar y escuchar.

Finalmente, el desarrollo familiar. Las personas esperamos poder conciliar vida laboral con personal. Para ofrecer este beneficio a tus trabajadores, puedes poner en marcha propuestas de flexibilidad horaria, jornadas reducidas, teletrabajo, etc. Este tipo de acciones mejorarán su productividad disminuirá los costes de tu empresa.

4. No te olvides del presupuesto

Diseñar un plan de bienestar financiero, es una inversión que tiene como objetivo mejorar el valor de tu empresa. Por esto, debes ajustar el programa a un presupuesto específico.

Si tu presupuesto no puede garantizar la continuidad del plan de bienestar, no obtendrás ningún tipo de beneficio, si no que desmotivarás a tus empleados y su productividad y compromiso disminuirá.

5. Haz un seguimiento regular de los resultados

Los trabajadores y el entorno están en cambio constante, por lo que tienes que adaptar el plan de bienestar de forma continuada.

Además, debes saber si tu programa cubre las necesidades de los trabajadores a corto y largo plazo. Este seguimiento, te permitirá sostener tu inversión a largo plazo.

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